Memoria corta

Corrían los últimos meses de aquel aciago 1997. Jorge Carillo Olea había roto sus relaciones políticas con Don Lauro Ortega y mucho se murmuraba que la llegada de Sergio Estrada Ramírez como Edil de Cuernavaca, era más una venganza del alto militar al viejo ex líder nacional del PRI, que un triunfo verdadero del mecánico de la avenida Morelos Sur. La diferencia de tan solo cuatrocientos votos entre éste y Ana Laura Ortega Vila-mucho mejor candidata y mucho mejor política que Estrada-ponía en duda la legitimidad de las elecciones de ese año. La decisión que el Gobernador Carillo Olea tomó fue apoyar hasta el último momento el supuesto triunfo electoral de Estrada, nos guste o no el PRI respetó la voluntad popular. Sergio Estrada fue Edil de Cuernavaca de 1997 al 2000 y de allí se catapultó a la gubernatura del estado. Caro lo pagaríamos.

No hubo por parte del gobierno municipal saliente, en manos de aquel maravilloso amigo, Alfonso Sandoval Camuñas-su suplente Sara O. Parra-, ningún resquicio de envidia, rencor o algo parecido. El PRI de esos momentos aceptó su derrota y Ana Laura se dedicó como siempre al servicio público y al estudio de las ciencias políticas. La comisión de entrega-recepción que nombró Sergio Estrada trabajó sin tropiezos y finalmente en Junio de 1997 éste autista de la función de pública tomó las riendas del Ayuntamiento de la Capital. Lo primero que hizo Carillo Olea fue aumentarle casi en diez veces el presupuesto de egresos de Cuernavaca. De cuarenta millones anuales que aplicó Sandoval Camuñas, a Estrada, Carillo Olea le subió hasta casi llegar a los cuatrocientos millones.

Con esa inmensa cantidad de dinero, el PAN y su presidente municipal de Cuernavaca llevaron a cabo obras de relumbrón, como el espantoso “Reloj del Milenio” en la Plaza de Armas de Cuernavaca-casi siempre descompuesto-o el “Puente del Milenio” que une lo que ya estaba unido, la Calle de H. Preciado con la Avenida Álvaro Obregón. Además de hacer crecer en forma exponencial la plantilla de personal de la Municipalidad, llegando a la vergüenza de albergar tres sindicatos dentro de la estructura organizacional.
Desde ese año 1997 hasta el 2009, el PAN gobernó la capital del estado de Morelos. Después de Estrada llegó José Raúl Hernández, Adrian Rivera y por último Jesús Giles Sánchez, hasta que finalmente éste 5 de Julio de pasado la ciudadanía decidió botarlos con el voto emitido en contra de ellos. El periodo de gobierno municipal del PAN ha concluido y es tiempo del paso de la estafeta a una nueva administración en Cuernavaca. El mensaje ya está dado, los vecinos de Cuernavaca votamos por Manuel Martínez Garrigos del PRI como nuevo alcalde y es a él al que le vamos exigir cuentas a partir de éste domingo primero de noviembre.

Dice el refrán que el poder no se comparte. Que memoria tan corta de Acción Nacional cuando le quiere negar al PRI el derecho real de gobernar Cuernavaca, resulta hasta pedante el hecho de que pretendan que ahora Manuel gobierne la ciudad con la estructura administrativa del PAN, si esa misma estructura que tanto daño le ha hecho a la Ciudad de la Eterna Primavera.

Habíase visto mayor desfachatez. ¿En que lugar del mundo democrático siquiera se piensa que un gobernante ganador herede al gabinete anterior? Que memoria tan corta, cuando el PAN ganó durante cuatro trienios seguidos ningún partido político le escamoteo su triunfo y su legitimidad, hicieron de Cuernavaca lo que mejor les vino en gana, fueron excluyentes, sectarios y xenófobos, así gobernó el PAN. ¡Que memoria tan corta!

Ni duda cabe que el PRI nacional deberá de entrar al apoyo de Manuel. Beatriz Paredes deberá de sentarse a la brevedad con Cesar Nava y exigirle que los secretarios, sub secretarios y directores del Ayuntamiento saliente de Cuernavaca entreguen sus renuncias a la brevedad. No es recomendable democráticamente que el gobierno de nuestra ciudad capital mande un mensaje como éste a la comunidad nacional e internacional. Sería ingobernable ésta parte de la nación. Ni que decir del gobernador, Marco Adame debe de hacer valer todo su peso político dentro del PAN estatal y destrabar éste asunto tan penoso. Adame debe de solidarizarse con Martínez Garrigos y presionar al gobierno saliente de Cuernavaca a que entregue sus renuncias, so pena de que entrando el nuevo gobierno en manos del PRI la cacería de brujas vendrá a todo.

Ya Manuel habló del “Palacio de la corrupción” refiriéndose al Ex Hotel Papagayo-actual recinto del gobierno municipal-inmueble éste que fue adquirido por ésta administración saliente con un sobreprecio de más del noventa por ciento y que de acuerdo a lo declarado por el Edil electo estaría en condiciones de ponerlo a la brevedad en manos de la justicia como un acto de corrupción que tocaría al actual diputado federal panista Jesús Giles Sánchez.

No entiendo por qué Roque Gonzales está mandando esas señales exigiéndoles a los titulares de las posiciones de primero y segundo nivel no entregar sus renuncias, pareciera que algo muy grave esconden los números del Ayuntamiento saliente.

Que memoria tan corta señores del PAN, cuando Uds. ganaron nadie se opuso, parece pues que la democracia solo funciona cuando ganan.

JABONAZO

PRD, PT y Convergencia se volvieron a unir. Manuel Camacho Solís será el gurú de ésta nueva intentona de unidad. ¿Y en Morelos quien será el gallo que pueda unirlos? No se ve a nadie.










No hay comentarios: